Jordan Chandler, el niño que en 1993 acusó a Michael Jackson de cometer abusos sexuales sobre él, después de haberselo contado a su psicólogo y a la policia que Michael le había obligado a tener sexo oral. El niño tenía diez años y por entonces describió los genitales de Jackson.
Finalmente, su caso se pactó fuera del juzgado y Chandler y su familia recibieron 22 millones de dólares de la fortuna de Jackson.
Ahí terminó el caso, pero también empezó un nuevo calvario para el autor de "Thriller", ya que en esa época empezó a tomar pastillas para el dolor, las mismas que posiblemente le convertirían en un adicto a los calmantes.
Con la muerte del cantante, hace unos días al hoy adulto, Jordan Chandler, parece que no puede más oir a la voz de su conciencia. En un comunicado difundido hace unos días ofrece una versión completamente distinta de la que dio en el juicio: "Michael nunca abusó de mí, mentí por mi padre, lo siento Michael".
Chandler decide contar la verdad: "Nunca quise mentir y destruir a Michael Jackson, pero mi padre me obligó a contar todas esas mentiras. Ahora no puedo decir a Michael lo mucho que lo siento y preguntarle si me perdona".
Durante el juicio, su padre, Evan Chandler, fue grabado en una cinta en la que se le escucha decir lo siguiente: "Si seguimos con esto ganamos a lo grande, no hay manera de perder, conseguiré todo lo que he querido y acabaré con él para siempre".

Bajo la influencia de su polémico padre, Jordan dijo que Jackson le había tocado: "Hoy, por primera vez, ya no puedo mentir. Michael Jackson nunca me hizo nada; fue mi padre quien mintió para escapar de la pobreza", ha declarado ahora el que fue una vez acusador. Jordan tiene en la actualidad 26 años y su padre, un aspirante a guionista que lo golpeó hace tres años con una pesa de seis kilos, tiene ahora una orden de alejamiento de él.
Quizás sea demasiado tarde para pedir perdón, su carrera y su vida se empezó a complicar a partir de ese momento y comenzó su bajada del Olimpo terrenal en el que el mundo le había colocado, todo gracias a tí, Chandlerl, tú y tu padre fuisteis los que desencadenasteís su fin y posiblemente su muerte prematura también.
Sus dolores, sus enfermedades, su adicción a los calmantes y su necesidad vital de tomar una mezcla de medicamentos ocurrió en ese año 1993 del que no estás orgulloso. Esto ahora sirve para lavar su imagen, pero las cosas se deben hacer con la persona viva y tú no lo has hecho a lo cobarde. El tiempo te pondrá en tu sitio.
La noticia puede cambiar la imagen de Jackson por completo, pero nadie podrá hacer recuperar al cantante todos los años perdidos. Aunque al menos, el mito quedará limpio de toda la basura que se le intentó echarle para enterrarle.

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